Por la inclusión

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Por la inclusión y el reconocimiento de las identidades juveniles divergentes

En este 2021 en México, tuvieron lugar dos sucesos coyunturales que han puesto en el debate la creciente participación e identificación del colectivo LGBT+

VOCES DE LA UAM

el investigador de la UAM, Alfredo Nateras Domínguez.

el investigador de la UAM, Alfredo Nateras Domínguez.

A más de un año y medio de iniciada la pandemia por Coronavirus, el mundo entero y en particular México, se han visto afectados por una serie de cambios en la vida cotidiana de sus ciudadanos, a esto se suman los distintos problemas sociales, económicos y políticos que se han recrudecido en todo este tiempo. En este sentido, las juventudes históricamente han sido un grupo social de los más desfavorecidos en tanto se enfrentan a múltiples precariedades, desigualdades y violencias.

La pandemia nos ha dejado entrever el incremento de las dificultades que tienen las y los jóvenes para hacer frente a dichas situaciones, entre ellas, la falta de oportunidades laborales dignas, el acceso a la educación, no contar con un espacio adecuado para tomar clases en línea, haber dejado de estudiar por falta de ingresos, las violencias que sufren por parte de grupos delictivos, no contar con los recursos tecnológicos y acceso a servicios de internet, así como la discriminación que sufren por determinados atributos y rasgos físicos, o por pertenecer a grupos indígenas o bien por su adscripción identitaria, orientación o preferencia sexual no heterosexual. A pesar de todo esto, las juventudes han creado estrategias, a fin de poder tener una capacidad de agencia y así buscar enfrentar y superar estas condiciones que los atraviesan y configuran.

En este 2021 en México, tuvieron lugar dos sucesos coyunturales que han puesto en el debate la creciente participación e identificación del colectivo LGBT+, el primero de ellos corresponde a la ocupación de cargos y puestos políticos por integrantes de dicho colectivo. El pasado 06 de junio 2021 se llevaron a cabo en nuestro país las elecciones más grandes en la historia, aproximadamente 95 millones de mexicanos acudieron a ejercer su derecho al voto. Con un evento de tal magnitud resulta necesario vincular la presencia de la diversidad sexual en la esfera política pues dicho proceso electoral resultó ser el más incluyente de las últimas décadas, esto debido a que el Instituto Nacional Electoral (INE) iniciara una campaña para que los grupos minoritarios tengan mayor incidencia, por lo que se registraron una gran cantidad de candidaturas de personas abiertamente homosexuales y transexuales de las cuales se lograron ganar algunos cargos de elección popular de los 21,000 que se encontraban en disputa, por lo que se espera que ahora se pueda dar mejor atención y respuesta a las exigencias del sector al que representan, destaca también que en su mayoría las y los candidatos se encontraban anteriormente luchando desde el activismo por los derechos de la comunidad LGBT+.

El segundo evento, ocurrió el sábado 28 de junio del 2021. En su XLIII edición, la Marcha del Orgullo LGBTTTI+ de la Ciudad de México logró seguir como una de las conmemoraciones más importantes no sólo en el país, sino en América Latina. Desde hace 43 años. la Ciudad de México (CDMX), ha sido sede de la marcha de la diversidad sexual en la cual personas y colectivos de la comunidad LGTB+ toman las calles como una forma de resistencia y visibilidad para exigir el cumplimiento de sus derechos, condiciones de igualdad y respeto en todos los sectores, garantizar sus libertades y sobre todo, frenar la violencia –homofóbica/de odio– y la discriminación. A pesar de encontrarnos aún en medio de una crisis sanitaria, la marcha recurrió a plataformas digitales y virtuales para seguir haciéndose presente y recordar que nos encontramos en un momento donde es importante seguir manifestándose, ocupar estos espacios y no permitir un retroceso. Bajo esa lógica, este año se buscó exigir el alto a los crímenes de odio y violencia cometida por tener cierta orientación sexual o identidad de género no hegemónica, así como el reconocimiento de las infancias trans.

La apuesta por la inclusión

En las últimas semanas, diversos acontecimientos nos han llevado nuevamente a mirar la importancia de las identidades juveniles, así como de la inclusión para que se les reconozca más allá de códigos y categorías establecidas social y culturalmente, que en muchas ocasiones han vislumbrado que desafortunadamente nuestra sociedad –muy conservadora, gudalupana y clerical– aún no se encuentra encaminada a respetar y aceptar que la diversidad sexual y de género existe.

No sólo nos encontramos en un proceso de crisis y cambio a causa de esta pandemia, sino en un momento donde es importante cuestionar nuestras formas de vincularnos, apostar por una inclusión más allá del lenguaje, superar nuestras diferencias como integrantes de un colectivo y que cada quien desde sus trincheras pueda empezar a realizar un ejercicio de reflexión sobre la manera en que pueda comenzar a dar estos significativos avances, a fin de encaminarnos en conjunto a una transformación social sería, profunda y con perspectiva de horizonte de futuro.

Alzar la voz y la lucha de la comunidad LGBT+, no deberían ser de un solo día al año, sino todo el tiempo y aunque es importante la representatividad que se está logrando en la política, se desconoce cuáles son los impactos que se tendrán en el desarrollo democrático. Lo que es una realidad irrefutable es que se tiene que seguir buscando el cumplimiento de los derechos humanos de las personas pertenecientes a la comunidad de la diversidad sexual y que como lo dijo el lema de la marcha de este año: “Frente al desamparo: Resistencia y unidad. Lo radical es la empatía”.

Esto es clave, máxime por el avance de la ultraderecha neoliberal, clerical y partidista, en México y América Latina, que no tolera –porque no entienden y menos comprenden– que la diversidad no sólo se juega en los terrenos de las orientaciones sexuales, sino también en lo que corresponde a lo social, lo cultural y al rediseño de las estéticas corporales no convencionales ni heteronormativas, sino trans, en toda la extensión de la palabra.

*Profesor-Investigador del Departamento de Sociología de la Universidad Autónoma Metropolitana– Iztapalapa (UAM–I).

** Egresado de la licenciatura en Psicología Social, UAM–I.

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